Tanteando el pan

El pasado domingo, por ser nuestro día de descanso decidí hacer un pan dulce para variar de los panes salados de la semana. Se me ocurrió preparar un pan dulce de almendras con miel. Partiría de la receta del manual que me entregaron en el postgrado de pastelería profesional que hice y empezaría a hacer cambios para dejarlo a mi gusto.

Desde hace mucho tiempo he querido hacer un pan muy típico del pueblo donde nací, es un pan dulce al que cada panadería le da su nombre y su toque especial. Yo lo conozco como pan piñita, no por que lleve piña sino por la punta que se forma arriba. Hoy no me ha quedado con esa punta pero vamos en su búsqueda, siempre he dicho que el que persevera alcanza.

A la receta que usé, le agregué masa madre, ya saben que aporta una costra espectacular y un sabor adicional muy bueno. Mi pan dulce no quedó exactamente como quería, quedó muy poco dulce, aunque la costra de arriba estaba riquísima porque las almendras con la miel se caramelizaron, pero la miga en si, no estaba lo suficientemente dulce, por ello no subiré la receta de este pan todavía, voy a seguir cambiando ingredientes y medidas y cuando quede perfecta, la compartiré! Es fácil crear nuevas recetas cuando conocemos el comportamiento de los ingredientes y las cantidades que deben llevar.

Voy a continuar buscando la receta perfecta para el pan dulce de almendras y miel pero no me olvidaré del pan piñita!

Les dejo la foto del primer intento del pan de almendras y miel. Estaba muy bueno pero para mi gusto debió ser más dulce. Miren la apariencia tan buena que tiene.

Hasta la próxima semana.

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